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jueves, 2 de marzo de 2017

Están entre nosotras: somos nosotros #REDUfugio

La abuela civil española 

Si alguien os preguntara: "¿Has conocido a una persona refugiada?", probablemente la respuesta inmediata en la mayoría de los casos fuera: "No, nunca".
Sin embargo, eso que llevamos trabajado, aprendido o, simplemente, escuchado y visto en dos semanas nos ha dado acceso a la intimidad y las historias de vida de quienes se han visto obligados a salir de su pueblo, su ciudad, su país e, incluso, su familia, para poder sobrevivir, a causa de un sistema político (social, económico) que los excluía con violencia.
En muchas familias españolas todavía se guarda memoria sobre las consecuencias de un régimen represor o de una guerra en las vidas de parientes cercanos: nuestros ancestros. Más concretamente, en Aznalcóllar, la persecución política produjo exclusión y sufrimiento, como me han contado sus descendientes, es decir, vuestras madres y padres en la tertulia de las Familias Lectoras que celebramos quincenalmente. Entre nosotras y nosotros hay una "abuela civil española", vuestras bisabuelas.
De hecho, la mayor parte de los creadores, creadoras e investigadores españoles en el siglo XX, se llevaron su vida y sus obras al exilio. Algunos regresaron, como Rafael Alberti; otras, no volvieron nunca, como Maruja Mallo o Concha Méndez.



En realidad, la Historia del Exilio Español o de las Expañas es mucho más larga.

Nuestro país ha expulsado a millones de habitantes durante más de quinientos años de existencia. Sobre su vida y sus obras ha tratado el proyecto educativo "El Barco del Exilio":

Línea del tiempo

Presentación del Barco



El primo emigrante andaluz, la amiga inmigrante... hoy española

Aunque, en Andalucía, los perseguidos durante o después de la Guerra Civil no tuvieron tiempo de escapar, a diferencia de otras regiones, no obstante, sus hijas e hijos sí que lo hicieron: centenares de miles de andaluces emigraron al Norte de España o a otros países europeos. Es el fenómeno conocido como "la emigración", por antonomasia, que ocurrió hace cuarenta o cincuenta años. De eso quizá os puedan hablar vuestros abuelos y abuelas aún vivos: ellos o sus familiares y vecinos, conocieron la emigración.
Por supuesto, en tiempos más recientes, también hay ejemplos que pueden habernos tocado de cerca: padres o madres inmigrantes que vinieron de otros países y ya son españoles por su residencia o por su nacionalidad; tías o tíos, hermanos mayores que ahora mismo han ido a buscarse la vida en otros países, porque, cuanto más jóvenes, menos posibilidades han tenido de encontrar un trabajo digno, debido a la crisis económica.
La versión positiva de esa experiencia se llama "Españoles en el mundo", como el programa documental de TVE que visita países usando como guías a españoles emigrantes, y que ahora anuncia una nueva temporada. Gracias a ellas y ellos estamos conociendo centenares de culturas por todo el planeta.
Otra versión habla de los jóvenes "expatriados" o de los "nuevos exiliados", con una intención política de denuncia: Juventud Sin Futuro... o con un futuro reducido e hipotecado. Mira el mapa de la campaña "No nos vamos: nos echan", que comenzó en 2012, y se convirtió en la Marea Granate, a semejanza de las Mareas Verdes por la educación pública y la Marea Blanca por la sanidad.
Todavía están reivindicando, no solo su derecho a volver, sino también su derecho a votar para que cambien las malas condiciones laborales.



Otros refugiados que vinieron y fueron acogidos, cuando teníamos menos recursos

Desde hace cincuenta años, muchas familias de España y de Andalucía se organizaron para acoger a niñas y niños procedentes del Sahara Occidental, antigua colonia española, que fue abandonada a su suerte cuando Marruecos la invadió y se la anexionó. Los niños saharauis se han criado a medio camino entre un campo de refugiados en el desierto de Argelia (Tinduf) y los hogares de acogida españoles.

Fuente: Wikimedia Commons.

Eduardo Laínez, La vida con Alia.
Hace cincuenta o cuarenta años, muchos jóvenes y familias de países latinoamericanos sufrieron un exilio parecido al español, a causa de dictaduras sangrientas en sus países, por lo que vinieron a vivir al nuestro y a otros países acogedores con los refugiados, como Francia o Suecia. Más tarde, siguieron llegando en busca de una vida mejor, porque la crisis de nuestro sistema económico empezó por afectarlos a ellas y ellos.


Mercedes Sosa, "Canción con todos".

Hace 20 años, poco después de que cayeran los regímenes soviéticos y se derrumbase el Muro que separaba Berlín Este de Berlín Oeste, volvió la guerra a un territorio europeo y a un país: Yugoeslavia, con una dureza implacable, solo comparable a la sufrida por España y, hoy, por Siria. El país quedó destrozado y dividido. Miles de niñas y niños bosnios, en su mayor parte, pero igualmente serbios y croatas, vagaron por Europa en busca de refugio y llegaron, por fin, a España, a través de organizaciones cívicas y sociales. Lo contó Esma Kucukalic a la Cadena Ser, en medio de la huida de personas amenazadas por la guerra y la represión en Siria.

Tarea en grupo

1) Comparte con tu grupo las experiencias que hemos vivido en esta sesión y en las anteriores sobre las personas expatriadas, emigrantes o refugiadas. Responde ahora a la pregunta inicial: ¿Qué tienen que ver contigo o conmigo?

2) ¿Puedes contar alguna historia cercana sobre tus abuelos, parientes, vecinos que trate sobre la experiencia de vivir amenazado, con pocos recursos, y tener que ocultarse, huir o emigrar? Si la has escuchado por boca de tus compañeras y compañeros, no importa. Cuenta con tus propias palabras.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Me importas tú: nos presentamos mutuamente

¿Es suficiente con rellenar un cuestionario para darse a conocer? Aunque las preguntas sean muy buenas, constituyen un test externo, que no sabemos a qué intereses obedece, incluso si aceptamos que las intenciones son positivas.
Quizá sea esa una de las razones por las que ciertas personas contestan con menos ganas que otras. ¿Qué tiene esto que ver conmigo?

La pregunta de partida es: ¿me importa esa persona? ¿Se lo he hecho sentir con suficiente énfasis? ¿Nos hemos comunicado emociones, algunas profundas, otras positivas y relajantes?

Vamos a comenzar un proyecto que podremos aplicar en otros contextos, ante otras personas que nos importan y, a lo mejor, no son reconocidas por los demás, en general: nuestros padres, nuestros ancianos, un entrenador o entrenadora, alguien en el pueblo que me ha enseñado algo especial.
Aquí vamos a aplicarlo, para empezar, a nuestras compañeras y nuestros compañeros de grupo.

Nos acabamos de conocer. Estamos conviviendo a diario. Quizá llevamos años juntos en las mismas aulas. Pero hay mucho, muchísimo, que no sabemos.
Yo, recién llegado, no sé nada. Hay informes que hablan de vosotras y vosotros, pero a mí no me llegan al corazón. Me enseñan muy poco, porque deseo saber bien sobre vuestras capacidades y aquello que te hace sentir amenazado, vulnerable; vuestras fortalezas y oportunidades.
Además de utilizar un cuestionario, vamos a organizarnos de otra manera más efectiva y más divertida.

1) Nos vamos a entrevistar unos a otras en parejas aleatorias (por orden alfabético).
- Creamos entre todas y todos una serie de temas sobre los que preguntar: en la pizarra y en el blog.
Dimensiones de la vida personal por medio de círculos conectados.
- datos de registro (edad, domicilio, nacimiento),
- relaciones familiares y sociales (familia y amigos),
- retrato o descripción física: cabello, rostro, estatura, configuración del cuerpo,
- biografía (lugares en que has vivido o que has visitado; etapas de la vida escolar: centros en que has estudiado, otros eventos relevantes: una buena noticia, un encuentro o un descubrimiento, una enfermedad, un duelo, etc.),
- habilidades y capacidades que se practican: deportes, juegos, aficiones, etc.,
- gustos: gastronomía, literatura, cine, música, etc.
- opiniones: economía, política, ciudadanía.

- Preparamos una entrevista con una lista de preguntas ordenadas según los temas.
- Redactamos las respuestas en otra hoja.
2) Vas a escribir una presentación (en forma de retrato) de tu compañero o compañera, basada en la entrevista. Pide más datos o matices, para que el retrato sea completo.
3) Por fin, una persona presentará a la otra, mutuamente. 



Extensiones del proyecto a lo largo del curso: vosotras y vosotros nos importáis

Podemos dar continuidad al proyecto, si así lo decidimos en nuestro grupo-clase. ¿Por qué no preparar entrevistas a personas de referencia para ti o para tu grupo cooperativo? Nuestros ancianos, a la madre o el padre, familiares, vecinos o cualquier persona que deseamos conocer mejor: deportistas, músicos, trabajadores, artesanos y artistas, activistas sociales o ecologistas, concejales, sindicalistas, etc. 
Tendrá tanta más gracia cuanto nuestro entrevistado no sea un personaje famoso, aunque debiera serlo. Habrá que preparar la entrevista, realizarla y grabarla, preparar el retrato y emitirlo en nuestro podcast.